Marc Rifà-Rovira

Vivienda unifamiliar . Cantonigròs

© Jaume Prat

fotos: © Marc Rifà-Rovira . © Jordi Comas . © Jaume Prat . + arquia / próxima

Vivienda unifamiliar aislada situada en las afueras de un pequeño pueblo de montaña, dentro del espacio natural del Cabrerès.







fotos superiores: © Marc Rifà-Rovira





fotos superiores: © Jaume Prat




fotos superiores: © Jordi Comas





Se trata de un proyecto de presupuesto extremadamente bajo (PEM inferior a los 500eur/m2), para una familia con tres hijos pequeños. Con un programa muy definido: vivienda en un única planta de unos 170m2, que se complementa con un gran porche, un estudio-taller de unos 100m2 y un garaje.
Se aborda el proyecto desde tres ámbitos: La relación con el entorno, la relación de la vivienda con sus habitantes y la relación con la técnica.
El solar, alargado, con una pendiente moderada hacia el oeste. Se plantea un único volumen, muy compacto; una nave de 8x21m, situada en la parta alta del solar, cerrándose al las parcelas vecinas para abrirse con un gran ventanal hacia el oeste (vistas) y el sur (sol), a través de un patio semiabierto, culminado con un porche que se vuelca sobre el paisaje.
La posición de la vivienda en la parte alta del solar, genera un espacio en semisótano, que se abre a una amplia plataforma verde hacia el oeste, como prolongación del estudio taller interior, a la vez que funciona como acceso al garaje.

Conceptualmente se plantea cómo un volumen mineral revestido de materia orgánica: Se minimizan los materiales y se industrializan los procesos: un único material para el volumen , hormigón prefabricado (estructura, cerramientos, pavimentos), revestido exteriormente de materia orgánica (corcho, madera y vegetación); Su corazón vuelve a ser orgánico.
Se dejan todos los materiales sin tratar, de manera que vayan envejeciendo de manera natural: de esta manera, la fachada de corcho y madera evolucionaran hacia el gris, a la vez que se ira extendiendo el verde de las plantas por el hormigón, culminado por una cubierta vegetal, fundiéndose poco a poco con los colores del entorno.
En el interior un nuevo organismo crece y va ocupando el espacio, domesticándolo, convirtiéndola en una vivienda. Asume todos los servicios y funciones domésticas ( cocina, baños, armarios, estanterías, instalaciones, cerramientos interiores, muebles, pavimentos,...). El resto de espacio, queda libre a disposición de sus ocupantes, para ser usado como zonas de estar, comer, jugar, leer, trabajar,...

Se busca una casa capaz de interactuar con sus habitantes, de manera que se pueda ir adaptando a los cambios de vida de estos de una manera poco traumática: por eso se plantea este organismo interior con sistemas constructivos y materiales propios del bricolage (madera de pino y paneles de OSB).
Además, se tuvieron en cuenta criterios ecológicos y de sostenibilidad, tanto en la posición y la orientación de la casa, en la elección de materiales (muchos de ellos naturales y sin tratar, procedentes de explotaciones certificadas), el proceso constructivo (prefabricación en un alto porcentaje, cubierta vegetal, aislamiento por el exterior,...), el mínimo impacto en el entorno (reducción de los tiempos de ejecución y la casi nula generación de residuos), el estudio de las instalaciones (caldera de biomasa, paneles solares, ventilación con recuperación de calor,...)

Autor: Marc Rifà-Rovira, arquitecto
Ubicación: Cantonigròs, Barcelona
Superfície: Vivienda (167,99m2), estudio (110,25m2), garaje (52,02m2)
Presupuesto: 213.448,01 €
Proyecto: año 2012
Construcción : año 2013


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