vora

Entorno del Mercado del Born . Barcelona


vora . fotos: © Adrià Goula

La urbanización de las calles del entorno del antiguo Mercado del Born forma parte de una estrategia de regeneración de un sector de la ciudad que durante muchos años ha permanecido estancada por la falta de uso continuado del mercado. Un sector clave en el esponjamiento del casco antiguo en dirección al Parque de la Ciutadella. Se trata de dar respuesta a las necesidades y potencialidades que la activación del renovado edificio como Born Centre Cultural generará en el espacio público.












El Born.
Los límites de Ciutat Vella en este sector están descuidados y sin resolver. Históricamente no se ha intervenido a nivel de espacio público de manera estratégica, más allá de algunas operaciones fragmentarias. No hay conectividad en los límites, hay discontinuidad urbana.
El recinto de Parque de la Ciutadella es muy cerrado e impermeable en todo su perímetro, y bloquea conectividades, tanto en sentido eixample-mar como ciutat vella-vila olímpica. El passeo Picasso y la avenida del Marqués de l’Argentera tienen pocos pasos de peatones, y muchos obstáculos a nivel transversal que lo hacen poco amable al cruce.
El Mercado del Born está en el eje Ciutat Vella – Ciutadella y es la pieza clave para mejorar esta conectividad.
El antiguo Mercado.
El Mercat del Born es un edificio de grandes dimensiones y con mucho potencial, que ha estado vacío y sin uso continuado durante muchos años. Esta condición, juntamente con la falta de permeabilidad del límite del Parque de la Ciutadella, había comportado durante años un entorno “deprimido” y sin actividad, a pesar de su posición estratégica en la ciudad.
Dentro del edificio hay un inmenso trozo de la ciudad medieval derribada el 1714. El Mercado muestra y protege restos de una fase importante en la historia de la ciudad a través de sus ruinas. Sus dimensiones y el diálogo que establece entre el yacimiento y las estructuras del edificio del s. XIX tienen mucha fuerza y permiten una nueva mirada a esta etapa de la historia de la ciudad.
El edificio ha reabierto puertas como equipamiento histórico-cultural. Una reapertura que, a nivel urbano, ofrece un gran espacio público cubierto, a modo de gran porche, accesible de las puertas originales en las cuatro fachadas. Un espacio semiexterior atravesable libremente.
La activación de este gran equipamiento tendrá efectos sobre el barrio, tanto a nivel de usos (movilidad, carga y descarga, usos del espacio público, nuevos locales y terrazas…) como simbólico (sobretodo la identificación con la ciudad derribada, pero también con el uso de mercado…).
Era, pues, necesario definir los criterios de transformación urbana de los entornos, para dar de respuesta a la nueva situación y resolver los problemas de conectividad y calidad urbana del barrio.
El entorno.
El espacio público que rodea al mercado está enmarcado por una arquitectura de gran unidad arquitectónica y, por tanto, ambiental. Los denominados porches Fontserè forman un conjunto muy homogéneo pues fueron planificados y construidos por la misma mano para la Exposición Universal del 1888 como parte de la estrategia de sustitución y de apropiación urbana de los espacios de la antigua fortificación de la Ciutadella y su ámbito de influencia.

Los objetivos del proyecto son:
Conectividad y permeabilidad.
Mejorar la relación a nivel de peatones con el paseo del Born y sentar las bases para la futura conexión con el Parque de la Ciutadella. Potenciar el atravesamiento y la libre circulación de peatones.
Centralidad e identidad.
Mejorar el entorno del Mercado del Born adecuándolo a su relevancia urbana y simbólica después de su reapertura con un nuevo programa de interpretación de los restos, con carácter de espacio singular para la ciudad.
Flexibilidad y funcionalidad.
Potenciar la máxima polivalencia y diversidad de actividades, existentes y nuevas. Dar respuesta a la intensificación y diversificación de los usos que se prevén en el espacio público des de una lógica funcional.
Conectividad y permeabilidad.
Se ha eliminado el tráfico de la calle Comerç en su tramo por delante del Mercado (entre calle Princesa y avenida Marqués de l’Argentera), desviándolo por paseo Picasso. De esta manera se configura un espacio peatonal en continuidad con el resto del barrio hasta los límites del parque de la Ciutadella. La conexión con el parque queda pendiente de resolver en una fase futura donde se haga más permeable la valla actual.
La estructura de Fontserè es una extensión cubierta del espacio público, como una gran plaza-porche semipermeable donde se concentra la actividad principal, como se configuraban los mercados antiguamente. El hecho de que el nuevo equipamiento esté abierto para ser atravesado libremente mientras se contempla el yacimiento potencia esta conexión y permeabilidad. Se plantea un espacio regular, que contacta con el edificio de manera directa y que genera unos espacios alrededor que se retroalimentan con el nuevo equipamiento.
Centralidad e identidad.
La centralidad del mercado se refleja en la configuración del espacio. Se ha generado un vacío alrededor del edificio para poder responder a su monumentalidad. De esta manera se generan una serie de espacios de diferente escala relacionados con las cuatro fachadas, con especial relevancia en la plaza Comercial delante de la fachada principal.
El pavimento es el elemento de conexión con la historia y la memoria del lugar. Con la información recogida en diversos levantamientos y cartografía antigua se ha hecho un trabajo de interpretación y se ha implementado parte de esta información al plano del pavimento. El resultado final permite dos niveles de lectura.
Por un lado la lectura de la historia, o la memoria lejana: la definición del trazado de las calles antiguas mediante cambios sutiles de adoquín, y la reproducción de los elementos construidos de la ciudad medieval extraídos de levantamientos arqueológicos precisos allí donde se desenterraron yacimientos, justo sobre el aparcamiento subterráneo, traducida en una composición gravada en el pavimento, como una textura, un tatuaje que singulariza y da identidad al espacio principal de la plaza Comercial.
Por otro lado, la materialidad liga con la memoria reciente del lugar. Su uso como mercado, una continuidad del carácter unitario de toda la operación de Fontserè del s. XIX. El pavimento continuo de adoquín de granito singulariza la intervención y hace esta conexión sensorial con el imaginario colectivo. Gran parte de los adoquines están extraídas de las calzadas de las calles y reutilizadas en el propio ámbito.
Flexibilidad y funcionalidad.
El proyecto de ha definido con la premisa de propiciar la máxima diversidad de usos. Con la puesta en marcha del BornCC se intensificaran los usos existentes (más paseantes, más bicis, más locales…) y aparecerán usos nuevos. Y con el tiempo tiene que haber apropiaciones por parte de los ciudadanos y nuevas actividades generadas des del Ayuntamiento (ferias, mercados…). El espacio diáfano, la plataforma única y el carácter de plaza potencian esta diversidad.
El resto de elementos que configuran la urbanización se han definido desde una lógica funcional. El arbolado, el alumbrado y el mobiliario pertenecen al plano contemporáneo y resuelven la multiplicidad de usos que requiere el espacio urbano. Se relacionan más directamente con la ciudad cotidiana, colocándose agrupados cerca de las fachadas de las viviendas y los locales, haciendo de este modo de filtro con el equipamiento, y preservando el espacio más diáfano de la ocupación de terrazas.
Esta estrategia urbana permite ganar unos grandes espacios públicos diáfanos y polivalentes que ganarán vida propia y cambiante, y a la vez refuerza la sensación de monumentalidad i atemporalidad del nuevo Born.
Dirección: entorno del antiguo Mercado del Born. Barcelona (El Born)
Superficie construida: 14.000 m2
Proyecto: 2009-12
Obra: septiembre 2012 - septiembre 2013
Arquitectos proyecto: vora (Pere Buil y Toni Riba)
Colaboradores: Adrià Guardiet, Miquel Camps, Jordi Riba, Eva Cotman, Ondrej Fabian
Ingeniería proyecto: PCG arquitectura e ingeniería
Proyecto iluminación: Anoche
Proyecto vegetación: Josep Selga
Arqueología: Isidre Pastor
Arquitectos obra: vora (Toni Riba)
Ingeniería obra y coordinación: PCG arquitectura e ingeniería (Federico Giacomelli)
Constructor: Copisa
Promotor: BIMSA (Barcelona d’Infraestructures Municipals)
Fotografías: Adrià Goula

Premio Ciudad de Barcelona 2013
Premios AJAC 2012, Jóvenes Arquitectos de Catalunya. Premio categoría proyectos no construidos. Espacio Público

Surrounding of the Mercat del Born
The urbanization of the Mercat del Born surroundings is part of a regenerating strategy of a city area which has been at a standstill for many years due to the lack of use of the market. A key sector for the accessibility of the casca antiguo towards the Parque de la Ciutadella. The objective of the project is to answer to the potentials and necessities generated in the public space by the utilization of the market building as a cultural centre.

El Born.
The border of the Ciutat Vella is, in this area, neglected and undefined. Historically there has not been any intervention on the public space at a strategic level, causing a broken and fragmented urban fabric.
The boundary to the Parque de la Ciutadella is largely closed and inaccessible, making the connections between both Eixample - mar and Ciutat Vella – Vila Olimpica difficult. The Paseo Picasso and the Avenida del Marqués de l'Argentera have few pedestrian paths with many obstacles which make them uneasy to cross.
The Born Market area lays in the Ciutad Vella – Ciutadella axis and is a key factor to improve this connectivity.
The old market.
The Mercat del Born is a large building with a lot of potential which has been empty and not used for long time. This condition, added to the lack of permeability of the Parque de la Ciutadella, has caused for many years the lack of activities in its surroundings in spite of its strategical position.
The building contains the ruins of a considerable part of the medieval city, destroyed in 1714 and represents an important phase of the history of the city. Its dimensions and the relation between the archaeological site and the XIX century structure are impressive and offer a new point of view to this historical stage.
The building has been re-opened as a cultural centre. The re-opening, at a urban level, offers a large, portico-like covered public space, accessible through the original doors on the four façades. A semi-exterior space which one can freely pass through.
The activation of the cultural centre will affect the area both on a functional level (mobility, loading and unloading, public space utilization, new commercial activities and terraces...) and symbolic level (recognition of the ruins of the old city, use of the market building...).
It was, then, necessary to define the urban transformation criteria of the surroundings, in order to answer to the potential of the new uses and to the need of connection and urban quality of the area.
The surroundings.
The public space around the market building is framed by a cohesive architectural plan: the so-called Porches Fontserè, which were built for the 1888 Universal Exposition, as part of a replacement and appropriation plan of the area once belonging to the fortifications of the Ciutadella.

Goals of the project are:
Connectivity and permeability.
Improving of the pedestrian paths within the square and in relation to the Paseo del Born towards the Parque de la Ciutadella.
Centrality and identity.
Improving of the surroundings of the Mercat del Born, adapting them to the urban and symbolic relevance gained through the re-opening of the building and the showing of the ruins.
Flexibility and functionality.
Stimulate different activities, existing and new. Answer to the intensification and diversification of uses expected in the public space from a functional point of view.
Connectivity and permeability.
Traffic has been eliminated in Calle Comerc in front of the market (between Calle Princesa and Avenida Marqués de l'Argentera), by diverting it to the Passeig Picasso, creating a pedestrian area, connected with the rest of the neighbourhood up to the edge of the Parc de la Ciutadella. The connection with the park is left to be resolved in a future stage, making its border more permeable.
The Fontserè structure is a covered extension of the public space which follows the typical old markets configuration: a semi-permeable, portico-like square, where the main activity was concentrated. The possibility to cross freely the building looking at the ruins enhance this concept.
Centrality and identity.
The centrality of the market is reflected on the space configuration. An empty space has been generated around the building to accommodate its monumentality. In this way a sequence of spaces of different scales has been generated in relation to the four façades, giving special relevance to the Plaza Comercial, in front of the main entrance.
The paved surface provides a link to the site's past history. Information deriving from surveys and old maps has been implemented into the layout of the granite paving stones. The final result allows two interpretations.
On one hand there is a reference to a distant past: the layout of the old streets and buildings has been defined according to archaeological findings and is translated into a composition, made of sharp changes in the paving stone, which characterises and gives identity to the main space of the Plaza Comercial.
On the other hand there is a connection to a more recent past: the use of the market building offers a link to the cohesive character of the Fontserè, XIX century plan. The continuous, granite paving distinguishes and relates the work to the collective imagination in mind. A large part of the cobblestones has been extracted and reclaimed in the same site.
Flexibility and functionality.
The project has been defined with multiplicity of use in mind. With the opening of the BornCC current uses will be intensified and new uses will emerge. In the future activities are expected to be generated both by the people and by the municipality (fairs, festivals, markets...). The open space and the platform-like character of the square is meant to foster this multiplicity.
The remaining elements which configure the urbanization have been defined for their functionality. Trees, shade and urban furniture are part of the current plan and permit the flexibility required. They are more directly related to the city everyday life, placed and grouped near the façades of the residential buildings and the commercial activities, acting as a filter with the market building and keeping the rest of the public square free.
This strategy permits, at a urban level, to obtain large, multifunctional open-air spaces which, on one hand, generate lively and changeable activities, on the other hand enhance the monumental and atemporal feeling of the new Born.


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