Sol89

Museo de Bellas Artes . Gran canaria


sol89 . + MUBA

La relación del antiguo hospital de San Martín con su entorno puede medirse en metros y años, estableciendo las distancias y el tiempo que vinculan esta edificación al oeste de Vegueta con el caserío del barrio de San Juan, la Catedral, el CAAM, la Casa de Colón, el Museo de arte Sacro y demás instituciones del eje cultural del Guiniguada. También podríamos establecer correspondencias narradas en kilómetros y siglos, basadas en la posición territorial del conjunto de San Martín que permanece ligado a la particular orografía del Risco de San Juan y a la vaguada del Guiniguada.

























1. Justificación de la propuesta
Ambos condicionantes urbanos y territoriales sugieren que la intervención, además de resolver eficientemente el programa solicitado, ofrezca la oportunidad de reconciliar escalas y usos en los que la ciudad y el territorio se encuentren con el MUBA.
A partir de aquí, el proyecto se desarrolla desde la escala urbana demoliendo las ampliaciones sin valor patrimonial ni constructivo y desde el territorio, donde el Risco de San Juan se hace presente a partir de las citadas demoliciones desvelando una potente plataforma situada a la cota 5.10 mts que recibe la escalinata procedente de la ermita de San Juan como uno más de los caminos urbanos escalonados que domestican la ladera.
La cota desvelada permite clarificar el corazón de la manzana y fundar en él un nuevo lugar de encuentro y actividad de carácter urbano arropado por auditorio, sala de prensa, cafetería, restaurante y talleres del DEAC. Esta nueva plaza culmina la secuencia de patios que salpican la masa construida del antiguo hospital cuyo papel protagonista queremos reforzar como lugares de tránsito y encuentro. Tras la visita al museo, durante ella o incluso fuera del horario expositivo gracias al nuevo acceso en la cota superior junto a la ermita, la plaza ofrecerá el lugar necesario de intercambio y actividad que requiere un museo contemporáneo, formalizada como una PLAZA A TRAVÉS que ahueca el Museo y propicia el eje urbano norte-sur.
2. Intervención y conservación del Bien patrimonial
La morfología del Bien responde a una edificación cuya planta se ordena eficazmente en el extremo este en torno a seis patios y presenta crujías de similar anchura que consolidan la fachada a la calle Ramón Cajal. El resto de las construcciones obedecen a las distintas necesidades surgidas y a las imposiciones que la geometría y la pendiente del solar presentan. Esta situación provocó que con los años una amalgama de edificaciones a distintos niveles y con diversas geometrías desvirtuaran el conjunto. Es interés de la propuesta recuperar un momento en el que las edificaciones principales se combinen con patios y jardínes en similar proporción, estableciendo una cadencia de llenos y vacíos que acompañe los recorridos. Una vez demolidos los anexos y recuperado el protagonismo de patios y jardines, se procura una ordenación del programa que no suponga una excesiva carga constructiva al edificio, liberando sus salas y circulaciones de servidumbres, alojando en el disforme patio situado al oeste el auditorio y ubicando los usos necesitados de estancias de apoyo como el DEAC, el bar-restaurante y los almacenes en la nueva pieza que cierra la calle Real de San Juan.

3. Viabilidad económica y racionalidad constructiva
El proyecto procura evitar desproporciones espaciales ni constructivas. Valga el dato revelador de que la superficie a rehabilitar de partida es considerablemente mayor que la del proyecto presente debido a una distribución eficaz de los usos que permite ajustar edificio a programa y viceversa. Las operaciones constructivas son:
Demolición de elementos de difícil recuperación sin valor patrimonial.
Consolidación de naves restantes liberadas de usos que obliguen a su excesiva compartimentación.
Construcción de nueva pieza de 600 m2 que alberga almacenes, DEAC y cafetería-restaurante con máxima eficacia funcional y constructiva.
4. Protección del medioambiente y eficiencia energética. El Risco que transpira.
Una lectura pausada de la falda del Risco de San Juan permite observar cómo la flora exuberante y la tierra afloran en los diferentes solares y jardines que ahuecan el tejido residencial. Podríamos pensar que nuestras ciudades habrían de potenciar usos en los que el suelo transpire permitiendo el razonable intercambio de oxígeno y humedad entre aire y tierra. Este criterio, seguido en ciudades con larga tradición en el aprovechamiento termodinámico del suelo, subyace en el ahuecamiento propuesto de la manzana del MUBA; así el Risco vuelve a surgir reconocible a partir de los aterrazamientos y transpirando mediante los jardines y el pavimento de adoquines de la Plaza. Por otra parte, la configuración de las salas atendiendo al concepto de “caja blanca” y el control de cierre de sus puertas permite pérdidas energéticas reducidas que, junto a las circulaciones a través de los patios, minimiza los espacios climatizados artificialmente.
5. Sensibilización con la accesibilidad universal
La intervención propone un tránsito norte-sur fluido y público, posible incluso fuera de horario clausurando los accesos al Museo y accediendo a la Plaza a través del umbráculo abierto hacia la ermita de San Juan. Nada de esto tendría sentido si este recorrido no fuera practicable por todos. Por ello disponemos una rampa que soslaya el cambio de nivel entre el acceso y la colección y se introduce un nuevo aparato elevador en este ámbito que permite que todos los usuarios puedan discurrir por iguales itinerarios sin discriminación. Para poder conectar la calle Real de San Juan con la Plaza, además de la escalera que las une, se ha ubicado un ascensor que desde el porche de acceso salva el importante desnivel.

6. Proyecto museográfico, coherencia con la solución arquitectónica, uso de innovaciones tecnológicas y propuestas de servicios
Los proyectos arquitectónico y museográfico han sido concebidos a la par, en un proceso de ida y vuelta en el que ambos clarifican el antiguo hospital desde sus lógicas complementarias. La estrategia museográfica apoyada por el proyecto ha sido:
Consolidación del CCC San Martín sin alterar el uso de sus salas, lo que permite ejecutar el proyecto sin inteferir en él y el uso eficiente de instalaciones compartidas como montacargas y aseos.
Ubicación de la colección permanente en los dos primeros niveles del cuadrante sureste del complejo, articulada en torno a los cuatro patios existentes y ordenada en un gradiente temporal que discurre desde el S.XV al inicio del itinerario hasta el S.XX y Actualidad al final del mismo en planta primera. En la crujía que da a la calle Ramón y Cajal situamos las salas de exposición temporal, vinculándolas al ámbito más cambiante del museo definido por el CCC San Martín y los usos asociados al acceso desde la calle.
Ubicación de una planta completa restringida a la cota +9.50 dedicada exclusivamente a personal, depósitos y almacenes que permite que los Bienes Culturales descargados a través de la calle Real de San Juan se protegan y distribuyan adecuadamente.
Diseño de las salas a partir del concepto de “caja blanca” sin testigos arquitectónicos y sin acceso de luz natural en las salas de Permanente y controlada a través de contraventanas opacas en las temporales.
Las salas irán equipadas con la tecnología audiovisual y de información propia de este tipo de centros contemporáneos.
Ubicación de los Servicios del Museo en la Plaza del MUBA como nuevo espacio de actividad y encuentro.

Equipo:
Juan José López de la Cruz
José Manuel D’Acosta Balbín
María González García


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