Carlos Cachón

Telegrama, no tuit

Es en la vejez que aprendemos a mirar, quizás, con más claridad. Si en nuestra infancia el bigote, su rasgo más distintivo, era todo lo que lográbamos apreciar en su, para nosotros, anacrónico rostro, es sólo con el tiempo que nos damos cuenta de que en realidad tras él no se ocultaba más que una cara igual a la nuestra.

Carlos Cachón


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